Gaspar Genovés
Wind Orchestra
Data sheet
- Composer
- Gaspar Genovés
- Grade
- 3
- Duration
- 9' 20''
- Format
- A3 SCORE + A4 PARTS
- Pages
- 40 (Score)
- Composed
- 2025
- Published
- 2025
(*) Optional
Piccolo
Flute
Oboe
Bassoon
Bb Clarinet Pral., 1, 2, 3
Bass Clarinet
Alto Saxophone
Tenor Saxophone
Baritone Saxophone (*)
•
Bb Trumpet 1, 2, 3
Trombone 1, 2, 3
Horno in F 1, 2, 3
Flugelhorn (*)
Euphonium
Tuba
•
Violoncello (*)
•
Timpani
Percussion 1
(Tom-Toms, Chimes, Drum without snares, Snare Drum, Tubular Bells)
Percussion 2
(Gong, Bass Drum, Pair of Cymbals, Tambourine)
Obra para banda sinfónica en un solo movimiento. Encargada por la Delegación de Bandas de la Diputación de Valencia para el Certamen de Bandas de Música de la Diputación de Valencia.
La tradición narra que la imagen del Cristo de Sant Bult fue hallada en Valencia en torno al año 1238, en los primeros tiempos que siguieron al establecimiento del nuevo gobierno cristiano en la ciudad. Se trata de una talla románica, un pequeño Cristo de campaña que encarna ya la idea del Cristo en Majestad: sereno, victorioso, cercano. Su nombre podría derivar del término latino vultus (“rostro” o “imagen”), en paralelo con el Santo Volto venerado en la ciudad italiana de Lucca, con el que guarda afinidades formales y simbólicas.
La imagen fue entregada al barrio de la Xerea, uno de los más antiguos del centro histórico de Valencia, antiguo arrabal de raíz musulmana posteriormente integrado en la trama urbana cristiana. Desde entonces, sus vecinos asumieron el compromiso de rendir culto a Sant Bult y celebrar anualmente sus fiestas, una tradición que ha perdurado de manera ininterrumpida hasta nuestros días.
La obra Xerebulta se construye a partir de esta memoria histórica y comunitaria. Tras un amanecer sonoro que actúa como introducción —una apertura que evoca la ciudad despertando y la quietud del relato—, en el compás 15 aparece el motivo que representa el hallazgo de la imagen. Más adelante, en el compás 23, surge un cantus firmus inspirado en el canto gregoriano y construido en modo dórico. Este tema, sobrio y meditativo, se despliega sucesivamente por las distintas familias de la banda, como una plegaria que se transmite y se transforma en el espacio.
En el compás 133 irrumpe una marcha mora que remite al pasado de la Xerea como barrio de raíz islámica. Su ritmo y color se entrelazan con el cantus firmus, superponiendo tradición religiosa y memoria urbana, historia y rito, identidad y permanencia.
La pieza concluye con un final de carácter celebratorio, donde resuenan campanas de volteo: símbolo sonoro de la fiesta anual que la Xerea continúa ofreciendo a Sant Bult, enlazando pasado y presente, comunidad y continuidad.