DE LAS CRIATURAS
Carlos D. Perales
Obras banda
Ficha de datos
- Autor
- Carlos D. Perales
- Dificultad
- 4
- Duración
- 13'
- Formato
- A3 SCORE + A4 PARTES
- Páginas
- 34 (score)
- Año de composición
- 2024
- Año de edición
- 2025
Flautín
Flauta 1, 2
Oboe 1, 2
Fagot 1, 2
Requinto Mib
Clarinete en Sib 1, 2, 3
Clarinete Bajo 1, 2
Saxofón Alto Mib 1, 2
Saxofón Tenor Sib 1, 2
Saxofón Barítono Mib 1, 2
Saxofón Bajo
•
Trompeta en Sib 1, 2, 3, 4
Trompa en Fa 1, 2, 3, 4
Trombón Tenor 1, 2, 3
Trombón Bajo
Bombardino en Do 1, 2
Tuba en Do 1, 2
•
Contrabajo 1, 2
•
Timbales
Percusión 1
(Placa de Trueno (3), Lira (3), Tam-tam grande (2,3), Marimba, Vibráfono (2), Plato susp. China (2), Plato susp. Ride, 5 Woodblocks)
Percusión 2
(4 Tom toms, Bongós, Plato susp. (medio), Caja, Flexatón, Vibráfono (1), Plato susp. Sizzle, Plato susp. China (1), Tam-tam grande (1, 3))
Percusión 3
(Bombo, Lira (1), Placa de Trueno (1), Shaker, Tam-tam grande (1,2), Castañuelas, Látigo, Caja china, Campanas)
(*) instrumentos compartidos con otro percusionista
Díptico inspirado en dos estrofas del “Cántico espiritual” de San Juan de la Cruz. La exuberancia de imágenes y la carga expresiva que se deriva del texto son una fuente inagotable de figuras y gestos a partir de los cuales irá surgiendo el discurso musical.
En la primera parte, cuyo título y estrofa abre el poema, se presenta el diálogo entre la esposa y el esposo. Este diálogo entre el alma y Dios es embriagadoramente glosado por san Juan en una efusión lírica que funde teología y platonismo. Los elementos melódicos y los contrastes sonoros están directamente conectados con los oxímoron que abundan en su poesía; “la soledad sonora”, “la música callada”, la mística y la metáfora espiritual que define a su literatura y la extrema austeridad de su figura.
La segunda parte se inspira en la subida al Monte Carmelo, una metáfora de plenitud ascética que simboliza la ascensión al Monte de Perfección. El camino que lo lleva es estrecho, abrupto, y quedó esbozado en un dibujo. Se trata de un sendero sobre el cual escribe hasta cinco veces: “nada”. Por ambas partes de esta senda se encuentran los bienes de la tierra y también los del cielo: bienes desilusionantes, huidizos, que uno acaba por perder si quiere encontrar el "Iuge Convivium" o gozo pleno. La organización micro formal de la obra está generada a partir de sistemas arborescentes y autogenerativos, en conexión con los elementos de la naturaleza que aparecen en su poesía.
[LA ESPOSA (El alma)]
I. ¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.
[EL ESPOSO (Dios)]
II. Gocémonos, Amado;
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte o al collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.